5 claves para el cuidado de tu pileta y de tu salud.

16/11/2016

- Ajuste del pH: El primer paso para conseguir un agua limpia y respetuosa con la piel consiste en regular el pH. El valor correcto debe situarse entre el 7,2 y el 7,6 para garantizar que el resto de medidas aplicadas funcionen de forma efectiva. Tabletas de cloro, electrólisis salina y oxígeno activo son los productos ideales.
- Desinfección: El agua puede convertirse en el medio de vida ideal para una gran variedad de microorganismos. Lo importante es mantener el cloro residual libre entre 0,5-1,0 ppm para que esté desinfectada. De esta manera, evitaremos que se enturbie y aparezcan algas.
Luego de aplicar los productos químicos, es importante realizar un filtrado durante pocas horas, cepillar las paredes y el suelo de la pileta, y esperar 12-24 horas a que todas las impurezas precipiten. Después, con el limpiafondos hay que llevar todo el precipitado directamente al desagüe sin que pase por el filtro.
- Prevención de algas: Las algas son un elemento de cultivo ideal para hongos y bacterias. Para evitar su proliferación es recomendable aplicar un alguicida de forma regular. Además, la radiación solar y el calor propios del verano favorecen su aparición. Esto debe estar acompañado por desinfectantes, como cloro o bromo, para conseguir un efecto sinérgico y aumentar la eficacia del alguicida.
- Agua cristalina: En una piscina pueden aparecer turbiedades que se manifiestan, en muchos casos, por la presencia de partículas diminutas. La adición de un floculante hace las partículas más grandes, de manera que el filtro las pueda retener, y así clarifica el agua, eliminando también los iones metálicos oxidados que el filtro por sí solo no es capaz de retener.
- Cuidado del filtro: Un buen cuidado del filtro permitirá que el tratamiento químico sea más eficaz. Con un filtro sucio, la calidad del agua empeora y aumenta el consumo de productos químicos. Además, se multiplican los gérmenes que luego se extienden por el agua. Para mantenerlo se recomienda realizar contralavados, y limpiar y desinfectar la arena una vez al año, antes del inicio de la temporada de baño.